Hace unos años estuve en un rincón salvadoreño. Fue mi primer contacto con El Salvador y su gastronomía. Ayer pude vivir un momento parecido, en el auténtico El Salvador, el país escondido entre Guatemala y Honduras.
Latinoamérica 2011
Hace unos años estuve en un rincón salvadoreño. Fue mi primer contacto con El Salvador y su gastronomía. Ayer pude vivir un momento parecido, en el auténtico El Salvador, el país escondido entre Guatemala y Honduras.
Mi paso por este país ha sido breve como para condensarlo en un top ten positivos y negativos (como hice en México), pero saco algunas conclusiones sobre el país y sus gentes:
Hoy me he tropezado con una pequeña procesión de Semana Santa, aquí en Antigua. La devoción que genera la religión en los países latinos es digna de contemplar.
Poco voy a decir de este lugar de ensueño en medio de la selva guatemalteca. Lo tiene todo: selva, un espectacular río en el que puedes bañarte, fauna variada y tranquilidad.
Es difícil dimensionar el parque nacional de Tikal. Tan solo se conoce una pequeña parte de todo lo que hay enterrado. Tikal, además de ser el hogar de cientos de pirámides y edificios mayas, alberga especies de animales insólitas, como cocodrilos, tucanes, monos y jaguares.
Muchas cosas han pasado en estos días que llevo sin escribir. Seré breve.
No todo iba a ser happy happy aquí. Hoy he estado en uno de los pueblos del Chiapas profundo, San Juan de Chamula. No dejaban hacer fotos en el interior de la iglesia, pero yo, en mi afán informativo, he deslizado la cámara desde mi chaqueta y… clic.
Aquí en Chiapas la vida es más tranquila que en DF, y encuentras una sinfonía de turistas, perroflautas residentes, y curiosos en general que conforma una tierra única en el mundo. Además, los indígenas mayas son una gente excepcional, adorable, sin malicia alguna y trabajadores.
De las causas perdidas o ganadas, según se mire. Porque en Chiapas no hay consenso sobre si la revolución zapatista fue o no un éxito.
Como se veía venir, mi conexión es ahora más limitada. Así que vayamos al grano. Salí ayer lunes de DF. El trayecto hasta Oaxaca es ESPECTACULAR, por un paisaje entre las montañas con subidas y bajadas de hasta 800 metros de diferencia.