Aviso. Post largo y personal. Nunca había pasado tanto calor como el que estoy sufriendo en Managua. Es el bochorno de los bochornos, húmedo, sudoroso, que te exprime las neuronas y no te deja apenas pensar qué te apetece hacer. Además, por la noche salen las bestias aladas a cebarse a picotazos, y ahora mismo […]









